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Conoce el truco más usado para evitar atascos: el efecto cremallera

Según la DGT, es uno de los mejores métodos para reducir considerablemente los embotellamientos, pero que casi nadie lo aplica en carretera.

Aunque te pases horas al volante, puede que nunca hayas oído hablar del efecto cremallera, más que un truco, una forma organizada de actuar en carretera que puede ayudar a que la circulación sea más fluida y a evitar los atascos.

En algunos países este sistema es de lo más habitual, pero en España aún no se utiliza, aunque Tráfico y la Policía Municipal de grandes ciudades como Madrid lo recomiendan.

¿En qué consiste el efecto cremallera?

Los atascos que se producen diariamente en los accesos o en los centros neurálgicos de las ciudades, son fruto de un sencillo pero molesto problema: que el número de vehículos que se sitúan en un determinado punto de la vía superan la capacidad de esta.

Pero los atascos también pueden ser fruto de un estrechamiento de carril natural o producido por un corte de carril debido a una avería o a un siniestro.

Para evitar estos dos tipos de atascos está el efecto cremallera. Se trata de un sistema de paso alternativo creado para aliviar la congestión del tráfico que funciona de esta manera tan sencilla: ahora pasa el coche de la derecha, ahora el de la izquierda, vuelta al de la derecha, etc. De esta forma, la circulación se hace constante y fluida.

En este tweet la Policía Municipal de Madrid explica claramente qué es el efecto cremallera:

 

¿Cómo se hace el efecto cremallera correctamente?

El efecto cremallera es un sistema efectivo y fácil de aplicar, pero por múltiples motivos no acaba de tener éxito en carretera. Y aunque la DGT lo recomienda, todos sabemos que en los atascos no suele prevalecer la generosidad, aunque estos sistemas sean favorables para todos.

Si quieres contribuir a mejorar la circulación cuando se produzca un estrechamiento de carril por el motivo que sea, recuerda cambiarte de carril cuanto antes, no esperes a llegar a la zona donde se ha producido el corte, porque te quedarás atascado/a. La anticipación es muy importante para superar con éxito una zona de atasco, pero también el control de la velocidad y de los acelerones.

Otros efectos no tan beneficiosos en carretera

Además, existen otros dos “efectos” relacionados con los atascos que te conviene evitar. Mientras el efecto cremallera se sitúa como positivo y exitoso para descongestionar una circulación lenta o atascada en carretea, el efecto acordeón y el efecto mirón pueden generar justo lo contrario: nuevas colisiones y nuevos atascos.

El primero, el efecto acordeón, es el que se produce cuando hay un embotellamiento, y todo el mundo conduce a trompicones, con acelerones, frenadas en seco o cambios continuados de carril. En estos casos, nadie guarda la distancia de seguridad con el coche que le precede y esto produce situaciones peligrosas que pueden acabar en siniestro.

Ocurre lo mismo con el efecto mirón, que se produce cuando, tras un accidente en la carretera, el resto de los conductores reducen la velocidad o frenan para ver lo que ha ocurrido, y esto produce, a su vez, un nuevo atasco o siniestro por alcance.

Y si me alcanzan en un atasco, ¿qué debo hacer?

Si nos encontramos en una situación tan habitual como esta, metidos de repente en un siniestro por alcance, uno de los más comunes en circulación, conviene estar informados de cómo actuar y de qué seguro de coche se hará cargo de los daños personales y materiales.

Y si, justo en un momento como este, averiguas que no te convence lo que te ofrece tu póliza, siempre es buena idea realizar una comparativa para encontrar un seguro de coche más barato pero más completo.

En este artículo anterior te contábamos cómo funciona el seguro en un accidente en cadena.